jueves, 24 de noviembre de 2011

la boca del lobo

Cuando escuche como se cerraba la puerta a mis espaldas, el camino se abrió ancho ante mis ojos, era la incertidumbre que me animaba a dejarlo todo, sin mirar atrás, sin pensar en otras posibilidades...el alejarme e irme donde nadie me encuentre, hundirme en una cueva sin luz, sin salida, ahogándome en mis lágrimas y observando las sombras de la soledad, aquellas que se postran alrededor mío y no me dejan ver aquel rayo de luz que emerge de la boca del lobo; las ganas de perderme en esa luz, tan blanca, tan pura, tan simple pero perfecta; en esa luz puedo ver gente que ya no esta, gente que me dice que me acerque, que ya no habrá mas, que es el final y que ahora es mi turno de cuidar a los que me causaron tanto daño…
Veniste a enseñarme lo mejor y lo peor de mí,
No conocía muchas de mis capacidades tu las desarrollaste,
Soy la ignorancia ante tu sabiduría, como he de quererte más de lo que ya te quiero,
Tus ojos llenos de luz y ternura, tu sonrisa que me mueve hacia nuevos caminos,
No detengas tus sueños porque a treves de ellos estoy reviviendo.

partida

Tomaste la mano de un cobarde para convertirlo en un ángel,
Ya no hay largas horas de soledad en un lugar que no era tu hogar,
Porque al saber tu partida todos mostraron agradecimiento?
Porque en ti queda una duda de no haber entendido tu lucha?
Tantas justificaciones para quedarte con el sentimiento de ser tan miserable,
Para muchos desde hace tiempo, tú ya estabas muerto pero estuviste ahí soportando la indiferencia, consumiéndote como una velita, tu muerte fue una lección para todos nosotros.

(...)

Se alegran las sombras al verme tan lejos de ti,
No creí que la eternidad durara un abrir y cerrar de ojos,
Desabróchame la piel de la espalda, me cuesta seguir sin ti,
Quisiera hablarte pero ya no puedo, ya no puedo ni siquiera con migo,
Solo de mi dolor y de tu ausencia es que hablo,
Los días que pasan son inútiles, son como una costra de mugre sobre el alma,
El miedo de pensar que no regresaras recorre mi cuerpo como una culebra,
Te necesito hoy aquí, no estas.
El eco de un grito, el rastro de una mirada,
Memoria de una ausencia,
Gotas de luz en mis ojos,
Recuerdos acarician mi rostro,
Una sonrisa cautivo mi corazón,
Una palabra lo destruyo.
También yo me derrumbo, percibo que mi vida, como un soplo de aire, pasa desapercibida, mediocre, superficial, engreída y complaciente como una niña en un cuerpo de mujer que cree lo hace bien pero en realidad no hace nada…